Algo corre por nuestras venas, un veneno que nos ciega, una necesidad.
Es la nueva temporada de caza, que como el paso del verano al otoño, se manifiesta en días desapacibles y sombrios junto a días luminosos y espléndidos.
Así será la nueva temporada. Ese pollo de Halcón en el que tanta confianza hemos depositado, nos ha defraudado por que no quiere subir, se apega a la tierra. No sabe que en el cielo esta la vida... y en su descenso vertiginoso la muerte!
Sombras.Días desapacibles.
El azor ha salido de la muda con un plumaje perfecto. Su iris, rojo como la sangre. Su experiencia y veterania, garantias de exito y fortuna de vivir lo que nadie puede.
Días luminosos y esplendidos.
Estos días de reamansamiento para los pájaros mudados, y de aprendizaje para los pollos, nos van dejando las primeras sensaciones, de lo que será la nueva temporada.
Y estas sensaciones la captaran nuestros pájaros,y la inquietud se apoderará de ellos, tal vez, imaginando también,que les deparará esta nueva temporada. El merlin soñará con capturar la codorniz en un giro que desafía las leyes de la gravedad, el Harris aprieta sus garras en el arco, pensando en ese conejo que tiene cogido en el matorral.
La prima de gavilan esta inquieta en su percha, los dias de muda han acabado. Observa en el horizonte el paso de grullas, los primeros esmerejones. Todo le indica que debe estar preparada para lo que ha nacido, la caza.......
Nota el frio sudor de su compañero al soltar pihuelas, excitado y desconfiado, pero yo confio en el, Lo hare como siempre, mis alas seran como abanicos centelleantes en la caida de la tarde. El me seguira hasta donde yo le digo que esta escondida esa pieza anhelada por ambos. Todo es silencio, de pronto nada suena, nada se mueve. Pero yo se que esta ahi. Le mirare y tras unos segundos inacabables aparecera de nuevo nuestro anhelo y cazare para los dos, sin que el lo sepa. Yo para saciar mi hambre y para el ...... algo le ocurre siempre tras cada captura, sonrie, me mira y me dice cosas bonitas. Agradecida por su ayuda me limpiare el pico en la yema de sus dedos, contra el calido guante, que le proteje de mi malhumor cuando yerro o me es imposible alcanzar lo inalcanzable.
Dias luminosos, dias sombrios, año tras año el mismo veneno que nos mata lentamente.
Pero si algun dia me toca quiero morir de esta forma, envenenado.
Pistacho y Tundra
Rafa